RAMALLAH.- El presidente palestino, Mahmud Abbas, fue recibido ayer como un héroe por miles de palestinos eufóricos a su regreso a Ramallah, tras asistir a la Asamblea General de la ONU en Nueva York y solicitar el ingreso de Palestina como miembro de pleno derecho en la organización.

Los presentes ondeaban banderas palestinas y del movimiento Al Fatah y mantenían en alto fotografías de Abbas, que en una breve intervención reiteró su exigencia de que Israel pare los asentamientos como condición para retomar las conversaciones de paz. "Queremos conseguir nuestros derechos por medios pacíficos, a través de negociaciones, pero no de cualquier negociación", dijo Abbas ante la multitud y exigió de nuevo el reconocimiento de las fronteras previas de la guerra de 1967 como base de un futuro Estado palestino.

"Fui a la ONU y llevaba conmigo vuestras esperanzas, sueños, deseos, vuestro sufrimiento, vuestras visiones de futuro y la necesidad imperiosa de un Estado palestino independiente", remarcó Abbas.

"Hemos contado al mundo que no sólo existe una ?primavera árabe?, sino también una primavera palestina", afirmó, y señaló que la lucha democrática internacional ha comenzado con su iniciativa presentada ante la ONU.

Abbas instó sin embargo a no olvidar que también hay gente que quiere ponerles "obstáculos en el camino" a los palestinos.

La propuesta presentada el viernes por Abbas cuenta con el apoyo de la gran mayoría de la población en Cisjordania. No obstante, las posibilidades de que sea aceptada son mínimas, en vista de que EEUU, principal aliado de Israel, amenaza con hacer valer su derecho de veto en el caso de que israelíes y palestinos no alcancen antes un acuerdo negociado.

Mientras, el Consejo de Seguridad de la ONU comenzará hoy a tratar el pedido de la ANP, para que se reconozca a Palestina como Estado. Los diplomáticos palestinos dicen que tienen nueve votos favorables, lo que -de ser efectivo- provocará el anunciado veto de EEUU y empujará a Abbas a buscar la votación en la Asamblea General, donde cuentan con una previsible mayoría, pero sólo es posible adquirir el estatus de "observador no miembro", similar al del Vaticano. (DPA)